Más vale pájaro en mano que ciento volando, mejor malo conocido que bueno por conocer, a caballo regalado no le mires el diente, este año… ¡veras tú sin GasolReconoce que si te has identificado leyendo estas frases hechas de la lengua española, vale, sobre todo la última, podrás también reconocer que España por decreto es un país de pesimistas. El Rafa Nadal este, ya ha llegao donde iba, ha fallecido determinado famoso deportista, a saber como estuviera este… prosigue el compatriota medio de barra de bar que seguramente no sepa que nombres como Rudy, Llull, Ricky, Marc o Claver rondan o pasan de las 200 internacionalidades.

España, viento en popa a la semifinal y a los juegos.

 

Lo llevamos en la piel y en la sangre, es odioso e incluso repugnante ver pardillos lectores de panfletos deportivos nacionales opinando sobre un deporte cuyo vagón solo agarran si saben que vamos a pasar de octavos de final. De repente los hombres de Scariolo, pasan de ser una selección mediocre, de medio-pelo, por pasarlas canutas ante Turquía Puerto Rico claro, ganamos a la Super-Serbia del mediocre técnico Djordjevic de 20 y no reparamos en volver a decorar los balcones o los perfiles de Facebook de banderas rojigualdas y de decir frases que diríamos con unas gambas a la gabardina, jamonsito del rico, y un camarero con chaleco negro delante:

-«Menos mal que s’an espabilao estos, casi igual que los del furbol»

-«Claro, es que estos no ganan tanto»

¡Pobrecitos! ¿De verdad nadie se ha parado a pensar que presentábamos un equipo sin rodar y con una segunda unidad aún por carburar? ¿Alguien en la sala ha seguido mínimamente la temporada de Llull, los 140 partidos de Marc Gasol o la presión mediática sobre Victor Claver durante 11 confusas temporadas? o por ejemplo ¿Alguien está familiarizado con el sistema de clasificación por ventanas para esta copa del mundo? Hay muchos factores que envenenan el bien y el progreso del deporte en España y que nos identifica por el mundo como eternos pesimistas, aficionados para las victorias y «quiters» en la derrota, no hay paciencia ni sabemos distinguir desde la opinión crítica que otorgan los reveses.

 

Chico para todo, Claver se está reivindicando en plena madurez

Lo que la España de Scariolo está demostrando en esta copa del mundo no es nada diferente a lo que lleva poniendo en práctica desde hace 13 años, un proyecto bien trabajado desde la base con un puñado de jugones que responden siempre que el italiano ha contado con sus servicios, desde un rocoso partido contra Serbia, hasta el marrón de comerse unas ventanas FIBA donde las estrellas no han querido o no se les ha permitido participar.

Bien, me tiro a la piscina, seguramente un 128% de periódicos españoles han escrito la siguiente noticia: «USA hace el ridículo en el mundial», «fracaso absoluto» lo peor de todo esto es que se quedan tan panchos con esos titulares. Si tuviéramos un poco de tacto baloncestístico, sabríamos que a los Estados Unidos, en plena era Trump, les importa un bledo lo que pase en el basket FIBA. No tienen nada que demostrar más allá de su megalomanía como supuesta mejor liga del mundo (por ganar la NBA se auto-consideran World Champions) y además están libres de incentivos internacionales tras la desaparición de la URSS o Yugoslavia. Tampoco nos paramos a racionalizar la falta de animales competitivos como Kobe Bryant, Tim Duncan o Kevin Garnett que poco tienen que ver con esta generación de Neymares que un desprestigiado (y viejo Popovich) ha seleccionado para aterrizar en China, si, el país de la guerra comercial contra las barras y estrellas.

 

                                                           Rudy Gobert, un coloso

Técnicamente a derrota de USA y el buen momento de España, tienen un trasfondo muy similar, la igualdad actual en el baloncesto mundial en particular y el deporte en general. Europa está comenzando a disfrutar de las ventajas físicas importadas o adquiridas por fenómenos como las migraciones, los cotonous, naturalizaciones o diversidad que están resultando en una notable evolución en juegos como el basket, el atletismo o la natación. Si echamos un vistazo en las categorías inferiores de nuestros combinados de la canasta, nos salen unos 3-4 chicos y chicas negros por campeonato. Este es un factor del cual también nos estamos beneficiando a la hora de aplicar técnicas y desarrollos en los entrenamientos para competidores de razas menos privilegiadas fisicamente. ¡Miren a los Hernangómez! nada que envidiar fisicamente a los Antetokoumpo, Gobert o Lebron James. ¿Que decir de Francia?, los auténticos triunfadores del día, un estado con un «background» de ADN africano desde hace unos 70-100 años.

 

En España, hemos sido pesimistas hasta en los mejores tiempos de estos dos figuras

Molaría que no fuéramos tan frívolos a la hora de opinar y un poquito más positivos mientras a nuestros muchachos les vaya bien por el gigante asiático. Que luego perderemos el viernes y le echaremos la culpa a Mirotic o Ibaka por no haber nacido aquí y no sentir los colores o… por culpa de estar sin Gasol, que el hermano no es tan bueno.

 

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