El combinado nacional se ha impuesto a la selección de Túnez por un contundente 101-62, ¿Dónde nos deja esta paliza para el resto del torneo?

La España de la transición y de las ventanas se presentaba en Guangzhou con las dudas y el titubeo de la derrota ante Rusia en el último partido de la preparación, pero con la seguridad de una firme fase de entrenamiento que permitió al aficionado medio familiarizarse con las caras nuevas de este nuevo status en el baloncesto mundial.

El comienzo ante los norteafricanos fue un tanto dudoso sobre todo hasta la mitad del segundo cuarto gracias a la actuación de Salah Mejri, un center asentado plenamente en la rotación de un equipo NBA. Como si los de Scariolo fueran la única selección en la que los jugadores no se conocían de nada, capítulo que se va a repetir frecuentemente entre las favoritas.

 

Una piña en cada tiempo muerto

 

La sensación que La Roja ha dejado ante esta primera piedra de toque, los tunecinos no son ni de largo la peor selección del mundial, es básicamente la de haber ascendido al Olimpo de favoritos del que las apuestas parecían habernos sacado durante las últimas semanas. Personalmente creo hemos metido el miedo en el cuerpo a aquellos que se habían olvidado de que Sergio Scariolo ha llevado una lista de 12 estrellas del baloncesto nacional. Está claro que gente como Claver, Pau Ribas o los hermanos Hernangómez-Geuer están un par de peldaños por debajo que los que componían la generación del 80 pero aún así, los españoles estamos viendo sobre el parqué a lo mejor y más en forma del campeonato nacional o Liga Endesa, en definitiva un conjunto mucho mejor al que presentábamos en épocas de expansión como las olimpiadas de 2004 o el Eurobasket 2003. Además de que la comodidad del último cuarto nos ha dejado ver el desempeño de dos currantes de la canasta como Javier Beirán o Quino Colom, el andorrano además ha sido clave junto a Llull para levantar al equipo en el segundo cuarto.

 

La segunda unidad quiere dar pasos de gigante para no desentonar a un impresionante quinteto titular

 

Me gusta ver cómo Scariolo hace sentir importante a todo el equipo en momentos puntuales y cómo el italiano probablemente se pueda considerar como el mejor entrenador de nuestra historia. Este será un campeonato en el que necesitemos la aportación de cada una de las piezas que compone el engranaje de nuestros representantes.

LAS PREDICCIONES DEL CORTE DE UCLA

No es descabellado pensar que nuestros muchachos puedan colarse en una hipotética final o al menos luchar por las medallas, solo estamos quizás por debajo de la incógnita USA y Serbia. Tal como hemos dicho, tenemos un quinteto con más de 100 partidos internacionales por jugador curtidos en millones de batallas de altura. Mérito especial para la adaptación de los muchachos de Scariolo al run&gun, la España de 2019 es un conjunto que gusta de un baloncesto taquicárdico, veloz y atrevido que puede ocurrir gracias a la sonrisa de un Ricky Rubio que quiere divertirse como cuándo tenía 17 años, por ahora la mejor versión del masnouvense en la selección o a la aportación de la versión del Marc Gasol al que le gusta moverse por dentro de todo el perímetro, a pesar de que esté acusando un tanto la larga temporada en la NBA, pues hemos visto a un Marc un poco descentrado al asegurar el rebote.

 

El Aeroplano de Mahón en su papel de revolucionador en los momentos más apretados para España

 

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