“En cuanto al talento, si pudiera ser cualquier otro jugador, no sería Michael Jordan. Yo no cogería el juego de MJ, cogería el juego de LatrellAllen Iverson sobre Latrell Sprewell.

Talento sin control… esa es la definición perfecta para referirse a Latrell Sprewell. Un jugador que tenía un gran futuro en la liga (y lo tuvo), pero que no pudo alcanzar su máximo potencial debido a sus numerosas salidas de tono. Polémico y talentoso por partes iguales.

En su etapa de HS.

Latrell nació el 8 de septiembre en 1970 en Milwaukee (Wisconsin), pero se crió en la durísima ciudad de Flynn (Michigan). Empezó jugando en el Washington High School, para después pasar por la Universidad de Alabama entre 1990 y 1992, donde compartió equipo con el mítico Robert Horry. Su periplo universitario fue exitoso, promediando 13,5 puntos y 5,1 rebotes por partido. Sprewell era una alero muy físico y talentoso, tenía un gran 1×1 y una gran capacidad de salto. Con su 1.96 dominaba en la posición de escolta en la NCAA.

En la Universidad de Alabama.

En el Draft de 1992 fue elegido en la posición 24 por los Golden State Warrios, mismo Draft de Shaquille O’Neal o Alonzo Mourning. “Spree” causó rápidamente un impacto en su equipo. Junto a Chris Mullin y Tim Hardaway formó un perímetro increíble, pero aun así no pasaron de las 34 victorias. En 1993, recién llegado a la liga tuvo su primera salida de tono, una pelea con su compañero Byron Houston, en la que le propinó 3 puñetazos de forma sorpresiva. Un solo año después, en 1994 uno de sus pitbulls atacó a su hija, y esta estuvo a punto de morir. Latrell continuó cuidando de su perro, y en una entrevista confesó que no le había afectado nada ese episodio, ya que había problemas más importantes.

En un partido frente a los Bulls de Jordan.

En sus primeras tres temporadas fue dirigido por Don Nelson y las dos siguientes por Rick Adelman. Latrell brillaba, titular indiscutible, siempre promediando más de 20 puntos por partido, 3 veces All star, pero el equipo no despegaba (solamente una aparición en play offs). Mantuvo una gran relación de amistad con Chris Webber y su salida del equipo la asimiló muy mal. En 1995, volvió a las andadas: amenazó con disparar a un policía, que lo detuvo por conducción temeraria. Este tipo de situaciones eran cada vez más comunes en el día a día de los Warriors.

En la temporada 97-98 la franquicia cambió de General Manager, llegó Garry St. Jean, y con el PJ Carlesimo y todo su equipo técnico. En agosto de esa misma temporada, también salió por la puerta de atrás Chris Mullin, el jugador referente en la franquicia durante 12 temporadas, lo que mostraba el proyecto de los californianos como una auténtica incógnita.

La franquicia cambió la camiseta y logo, como punto de inflexión en la franquicia. Buscaban un cambio. PJ Carlesimo llegó al vestuario con mano dura, y desde la pretemporada impuso su disciplina. “Spree” se vió muy sólo, y asumió su rol y el de Mullin, cosa que no gustó al entrenador. El número de multas por sus salidas nocturnas se disparó, y empezó a sentir que en la franquicia existía una conspiración en contra suya.

Aquella temporada comenzó mal, 9 derrotas consecutivas… En un partido en Los Ángeles, los de la Bahía iban perdiendo por mucho, y en un tiempo muerto PJ Carlesimo se dió cuenta como «Spree» se reía mientras él daba instrucciones, rapidamente lo cambió por Duane Farrell, a lo que respondío Latrell con un sonoro: «You’re a fuck joke!«. Desde entonces nada fue igual.

Se rumoreaba que Latrell empezó a sabotear los entrenamientos, a entrenar con pasotismo y renunciar a lanzar a canasta. Tras una derrota ante los Rockets en casa llegaría la 13ª derrota (balance 1-13). El equipo iba a la deriva.

PJ Carlesimo y Latrell Sprewell.

Entonces llegó el lunes 1 de diciembre de 1997, el día que marcaría la trayectoria deportiva de nuestro protagonista, y no era un día de partido. Los Warriors se entrenaban en el Convention Center, para preparar el partido frente a los Cavaliers de dos días después. Mientras realizaban una ligera sesión de tiro por parejas, Latrell estaba reboteando a su compañero Muggsy Bogues. La actitud de Sprewell era pésima, por lo que Carlesimo le pidió más intensidad. Latrell respondió:  «Hoy paso de escucharle..». Carlesimo fue hacía él reprochándole su actitud, a lo que Sprewell respondío abalanzándose sobre su cuello gritando: «¡Te voy a matar hijo de puta!». Fueron unos instantes que se hicieron eternos… Varios compañeros consiguieron llevárselo al vestuario. Tras ducharse y cambiarse, Latrell regresó a la pista y le asentó tres puñetazos a su entrenador, de los cuales uno impactó de lleno en el rostro.

Bogues, el receptor de los pases de Spree.

La franquicia cortó al jugador y Converse dejó de contar con él. Entre sanciones y pérdidas la cantidad alcanzó los 25 millones de dólares. Tres días después el incidente, David Stern, comisionado de la NBA por aquel entonces, anunciaba que Sprewell había sido sancionado con un año de suspensión total de empleo y sueldo. La sanción más grande del deporte profesional americano.

Así quedó el cuello de PJ Carlesimo.

Meses más tarde, Latrell pidió disculpas por los hechos en un programa de la CBA. Lejos de apagar el fuego, Latrell lo avivó más. No pidió disculpas personalizadas a Carlesimo, e incluso llegó a afirmar, que si lo hubiese querido matar, no le hubiera clavado las uñas, ya que cuando quieres estrangular a alguien aprietas las manos. INCREIBLE.

Tras el Lock Out, y trás 14 meses de inactividad… Sprewell firmó con los New York Knicks. Regresó a una cancha de la NBA el 5 de febrero de 1999 frente a los Orlando Magics, 24 puntos y 5 rebotes fueron sus números (casi nada). Junto a Allan Houston formó una de las parejas exteriores más letales de la liga, y llevó a los Knicks a las finales de 1999, siendo el primer equipo en alcanzar una final habiendo terminado 8º en la liga regular. Finalmente los Knicks perderían la final ante los San Antonio Spurs de Tim Duncan y David Robinson.

Junto a «Hilo de seda» Houston.

Tras 5 temporadas en la Gran Manzana, en 2003 fue traspasado a los Minnesota Timberwolves, con los que formaría un gran trío junto a Kevin Garnett y Sam Casell, donde terminarían la liga regular primeros de la conferencia Oeste (58-24), siendo eliminados en la final de conferencia por Los Angeles Lakers. La temporada 2004/2005 no fue tan buena, tras la marcha de Flip Saunders, el equipo no funcionó tan bien y el equipo quedó fuera de los play-offs. Aún así la franquicia de «los lobos» le ofrecieron una renovación por 21 millones de dólares por 3 temporadas, que a sus 34 años, no estaba nada mal… Pero Latrell nos dejó su última excentricidad, afirmó en un periódico que no aceptaba la renovación, porque tenía una familia que alimentar. Ninguna otra franquicia ofreció más dinero y desde aquel momento Latrell Sprewell nunca más jugó al baloncesto.

Junto a «Big Ticket».

Siempre será recordado por los aficionados españoles por «Melodía de seducción Sprewell», como le apodó el gran Andrés Montes, por su parecido a Samuel L. Jackson en dicha película.

Samuel L. Jackson en «Melodia de seducción».

Méritos:

  • 4 veces All Star.
  • 1 vez elegido en el mejor quinteto de la NBA.
  • 1 vez elegido en el 2º mejor quinteto defensivo de la NBA.
  • Ganó más de 97 millones de dólares en su carrera.
  • Durante sus 13 temporadas en la NBA, siempre estuvo en el TOP10 de venta de camisetas en la liga.
  • Promedió 18,3 puntos, 4 asistencias y 3,2 rebotes por partido.

En la actualidad.

Comparte este artículo en redes sociales